4 raciones | 40 minutes | 350 kcal
La harissa es una pasta de chile picante tradicional tunecina, cuyos ingredientes principales son pimientos rojos asados, pimientos serranos y otros chiles picantes, especias y hierbas como pasta de ajo, semillas de cilantro, azafrán, rosa o alcaravea, así como un poco de aceite vegetal o de oliva para conservarla.
Descubrí por primera vez el poder de la Harissa cuando viajé por el norte de África. Esta pasta de chile picante añade un toque picante a cualquier plato que adorne, y esta ensalada no es una excepción. La dulzura de las zanahorias asadas y el peso de los garbanzos la convierten en un plato saciante que gustará incluso a los no veganos.
Ingredientes
- 500 gramos zanahorias
- 1 tazas garbanzos
- 2 cucharaditas pasta harissa
- 2 cucharaditas de de aceite de oliva
- 1 cucharadita de de zumo de limón
- al gusto gramos sal
- al gusto gramos pimienta
Instrucciones
- Precalienta el horno a 200°C y forra una bandeja para hornear con papel pergamino.
- Pela las zanahorias y córtalas en rodajas finas. Mézclalas en un cuenco con el aceite de oliva, la harissa, la sal y la pimienta.
- Extiende las zanahorias en la bandeja y ásalas durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad del tiempo, hasta que estén blandas y doradas.
- Mientras se asan las zanahorias, enjuaga y escurre los garbanzos.
- Cuando las zanahorias estén hechas, mézclalas con los garbanzos y un chorrito de zumo de limón. Rectifica la sazón si es necesario.
- Sírvelas calientes o a temperatura ambiente. ¡Disfruta de tu ensalada de garbanzos y zanahorias asadas con harissa!